Brinda atención integral a pacientes que se encuentran en la etapa terminal de una enfermedad oncológica u otra condición médica avanzada. El objetivo principal es mejorar la calidad de vida del paciente y su entorno, aliviando el dolor y otros síntomas físicos, así como ofreciendo apoyo emocional, psicológico y espiritual tanto al paciente como a su familia. El enfoque es humano, empático y centrado en el respeto a la dignidad de la persona durante esta etapa.
Ubicación y Contactos
- Policlínico Centralizado – 25 de mayo 324 esq. Catalina
Celulares de contacto por servicio
| Médicos | 8 a 20 hs. → 098304520 (médico de guardia) 20 a 8 hs. → Emergencia COMTA – PROVIDA: 4632 6900 / 4632 2940 int. 167 |
| Enfermería UCP | Lunes a viernes 6 a 13 hs. → 099331610 Lunes a viernes 13 a 6 hs. → 098304517 (enfermería domicilio) |
Equipo de trabajo

| Médicos | Dra. Susana González (coordinador) | ![]() |
| Dra. Claudia Suárez | ![]() | |
| Dra. Ana Laura Núñez | ![]() | |
| Dra. Virginia Piriz | ![]() | |
| Psicólogos | Lic. Psic. Natalia Alderete | ![]() |
| Lic. Psic. Erika Müller | ![]() | |
| Enfermería | Lic. Enf. Cynthia Sacias | ![]() |
| Aux. Enf. Mónica Alamendy | ![]() |
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Guía de cuidados en el hogar para usuarios y familiares
El equipo lo atenderá en su domicilio o consultorio.
Ingreso al servicio
Se gestiona en la sección Órdenes (COMTA Central – 18 de Julio 309 esq. W. Beltrán). Tiene un costo que se abona cada 15 días mediante ticket.
Visitas:
- Médicas: Semanales o según necesidad.
- Enfermería: Mínimo dos veces por semana o según necesidad.
- Psicología: Contacto y coordinación con paciente y/o familia.
Medicación:
- Indicada por médicos UCP: Entrega semanal, viernes de 7 a 12 hs, en oficina UCP (planta alta Policlínico Centralizado, ingreso por Catalina).
- Medicación crónica: Continúa con médico tratante y se retira en Farmacia Central (18 de Julio 309).
Administración de Medicación:
- Respetar los horarios indicados por el médico.
- Conservar los medicamentos en lugar seco y fuera del alcance de los niños.
Formas de administración:
- Comprimidos: Si son grandes, fraccionar en mitades o cuartos.
- Líquidos: Medir con precisión (usar jeringa si no tiene medidor, solicitar al equipo).
- Supositorios: Colocar con el paciente acostado de costado, según indicación médica.
Analgésicos:
- Vía oral, subcutánea o intravenosa*.
- Durante las primeras 24-72 hs. pueden causar náuseas, vómitos o somnolencia (consultar si persisten, no suspender por cuenta propia).
- Pueden provocar estreñimiento; el médico indicará medidas.
- Si el dolor aparece antes de la siguiente dosis, avisar al equipo para ajustar medicación.
- No suspender sin consultar al médico.
- Los opioides (morfina) reducen la capacidad para conducir o realizar tareas peligrosas; evitar estas actividades durante el tratamiento.
*En caso de administración subcutánea, se puede capacitar al paciente o familiar para hacerlo, optimizando tiempo y control del tratamiento.
*Recuerde:
La morfina y drogas similares, si se utilizan en dosis apropiadas y con la frecuencia debida, logran controlar el dolor sin efectos molestos. Estas drogas se emplean en diferentes etapas de enfermedades que producen dolor que no cede con otros analgésicos menores. Su uso se relaciona con la obtención de una buena calidad de vida a través del control efectivo del dolor.
Líquidos:
- Es importante la ingesta de 1,5 a 2 litros por día.
- Generalmente se debe insistir y ayudar al paciente a ingerir esta cantidad de líquidos.
- Utilice vaso, pajita o cuchara para su administración, buscando la opción más cómoda para el paciente.
- Los líquidos se pueden ingerir en forma de sopas, agua, jugos de frutas, licuados, etc.
- En caso de no ingestión, consulte al equipo.
Comidas:
- Mantener la boca limpia y sana.
- Evitar alimentos grasos (mantecas, fritos) o demasiado azucarados.
- Si el paciente no tiene apetito, alimentarlo cuando tenga ganas.
- Ofrecer porciones pequeñas y más frecuentes.
- Realizar preferentemente sus platos preferidos, teniendo en cuenta el aporte de nutrientes, que se obtienen de frutas, verduras, carnes, pescado, huevo, legumbres.
Habitualmente los pacientes tienden a permanecer mayor tiempo en reposo o presentan algunas limitaciones para movilizarse normalmente.
Esto trae algunas complicaciones como rigidez en los miembros, contracturas musculares, lesiones de piel.
Si es posible mantenerlo fuera de la cama:
- Ayudarlo a ubicarse en una silla confortable cerca de la familia.
- Proveer al paciente de un bastón, andador o silla de ruedas para movilizarse.
Si está en cama:
- Rotar de posición cada dos horas.
- Colocar polifones en zonas de apoyo (talones, codos, cadera, sacro).
- Realizar ejercicios de flexión y extensión de los miembros (consulte al equipo).
- Las sábanas deben estar secas y bien extendidas, evitando marcas por pliegues.
- En caso de incontinencia, cambiarlo frecuentemente, evitando el contacto prolongado con orina o materias.
- Si aparece enrojecimiento o lesiones en zonas de apoyo, comuníquelo de inmediato al equipo.
La comunicación y diálogo entre paciente, familia y equipo son fundamentales en el tratamiento.
Permiten comprender mejor las diferentes situaciones, actuar a tiempo y en forma precisa, evacuar dudas y temores.
Recuerde:
- Si no comprendió algo, no dude en consultarlo con los integrantes del equipo.
- Registre las dudas o preocupaciones para comentarlas con el equipo.
- Puede contar con el apoyo de las psicólogas de la unidad.
- Respetar los deseos del paciente si él no desea dialogar.
- Se puede acompañar o brindar apoyo solo con estar presente o de acuerdo a como él lo necesite.
Apoyo emocional
La depresión, el temor, la apatía y la angustia son sentimientos frecuentes. Si necesitas conversar sobre esto, recurre al equipo de salud, familiares o amigos. No dudes en solicitar ayuda: las psicólogas de la unidad pueden ayudarte a afrontar estos momentos difíciles. La familia también cuenta con el apoyo del equipo de salud.
El rol del psicólogo
El psicólogo puede colaborar en el desarrollo de habilidades de comunicación, estrategias de autocontrol para facilitar la toma de decisiones, y en lograr una mayor aceptación de la situación que se está atravesando, promoviendo el crecimiento emocional y el fortalecimiento de los recursos personales.
Cuando una persona enfrenta una situación amenazante o un problema, necesita que alguien la oriente y la ayude a reflexionar, buscando estrategias para afrontarla de la mejor manera posible.
Diarrea
Insistir en la ingesta de líquidos. Evitar leche y derivados. Suspender frutas frescas y vegetales. Comunicarse con el equipo. Si el paciente está en cama, higienizarlo luego de cada deposición. Administrar medicación si ya la tiene indicada.
Constipación o estreñimiento
Son evacuaciones intestinales poco frecuentes y materia fecal dura, difícil de eliminar. Es un problema común cuando las personas ingieren pocos alimentos o líquidos, no realizan actividad física o consumen analgésicos opiáceos (morfina). Aumentar el consumo de líquidos, mínimo 1,5 litros por día (jugos de fruta, sopa, agua, leche, etc.). Aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales y salvado. Administrar laxantes si están indicados. Avisar al equipo si no hay evacuación en 48 horas.
Falta de aire (disnea)
Los problemas respiratorios son frecuentes en algunas enfermedades. A veces no es posible corregirlos, pero puede ayudarse a que el paciente se sienta mejor. Es importante mantener la calma de los familiares para que el paciente no se preocupe más al verlos inquietos o alterados. Ubicarlo en posición semi-sentada o sentada. Acompañarlo en todo momento. Quitarle ropas ajustadas. Colocarle oxígeno si estuviera indicado. Procurar que respire en forma relajada, profunda y lentamente, inspirando por la nariz y exhalando por la boca. Comunicarse con el equipo.
Mantener la higiene aumenta su confort, mejora el ánimo, conserva la piel y las mucosas en buen estado para facilitar sus funciones protectoras y ayuda a sentirse bien.
Ducha
Si se moviliza, puede realizarla en el baño, siempre acompañado. Si el paciente está débil, puede sentarse en una silla bajo la ducha.
Baño en cama
Si no es posible la ducha, se realiza higiene diaria en cama de manos, cara, axilas, genitales y espalda. Colocar un naylon sobre la cama y lavar con esponja una zona por vez (se pasa jabón, se enjuaga y se seca).
Recuerde:
- Utilizar agua tibia.
- Higienizar con suavidad.
- Enjuagar bien la piel, retirando todo el jabón.
- Secar muy bien, principalmente en la zona de pliegues (puede utilizar secador de cabello).







