Introducción
En las unidades de Neonatología la ecocardiografía clásicamente se ha usado para el diagnóstico de cardiopatías congénitas y para la evaluación del ductus arterioso persistente en el recién nacido prematuro. Con el tiempo, se han desarrollado nuevas técnicas y objetivos en el uso de la ecocardiografía, (como es la monitorización hemodinámica del recién nacido), luego de demostrarse que los métodos clínicos usados tradicionalmente en la unidad de cuidados intensivos neonatales, como la presión arterial, frecuencia cardiaca, saturación arterial, relleno capilar y diuresis entre otros, son limitados y muchas veces tardíos. Es por esto, que surge la ecocardiografía funcional neonatal como parte de la evaluación del recién nacido críticamente enfermo, con el objetivo de establecer un diagnóstico hemodinámico más certero y así mejorar la morbimortalidad neonatal. El conocimiento del manejo de esta nueva técnica permite a los neonatólogos conocer el estado hemodinámico en tiempo real sin la dependencia de un servicio externo, que muchas veces es tardío y está orientado la mayoría de las veces a descartar cardiopatías congénitas y no a la valoración hemodinámica.